¿Qué es la dualidad en las enseñanzas espirituales?
Si llegaste a este artículo es porque estas buscando entender que significa la palabra dualidad en las enseñanzas espirituales. La información que suministraremos está basada en enseñanzas espirituales no dualistas.
Tipos de enseñanzas espirituales
Existen dos tipos de enseñanzas espirituales, las dualistas y las no dualistas. Ambas buscan dar respuestas espirituales del significado de la vida. Sin embargo, no usan el mismo enfoque y por ende no generan los mismos resultados.
La visión dualista o la dualidad en las enseñanzas espirituales
Las enseñanzas espirituales dualistas son aquellas que están basadas en la creencia de la existencia del bien y el mal. Se parte del hecho que existen dos fuerzas luchando. Una apoya al mal y la otra apoya al bien.
Los que están en el bando de las fuerzas del bien lucharan porque estas triunfen. Lo mismo ocurre de forma inversa para los que apoyan las fuerzas del mal, lucharan para que estas otras prevalezcan.
Desde la postura dualista básicamente estamos en una guerra. Los peligros asechan constantemente y debemos aprender a protegernos de ellos.
La visión no dualista o la no dualidad en las enseñanzas espirituales
Desde la visión no dualista se parte del hecho que la única fuente de todo lo que existe proviene de una inteligencia superior. Algunos llaman a esta fuente Dios, otros universo. En sí el nombre que le den a esta inteligencia superior no es importante, lo importante aquí es que todo proviene de esa fuente.
Esta fuente, que para efectos de este artículo la llamaremos Dios, es en esencia amor inmanifestado. La misma se manifiesta a través de todo lo que podemos ver.
Si la causa es amor, el efecto es amor
En este sentido, se comprende que todo lo que viene de esta fuente es amor porque es la naturaleza de la causa que lo origina. En otras palabras, la causa que creó lo manifestado fue el amor, en consecuencia todo lo que vemos y no vemos proviene de ella.
Esto es igual a decir que árbol bueno da fruto bueno. Es imposible que un árbol bueno de fruto malo. Partiendo de ese hecho se concluye desde la visión no dualista que lo único que existe es el amor expresado en diferentes niveles.
Si todo proviene del amor significa que no estuvimos, no estamos y nunca estaremos en peligro. Esto se debe a que en el fondo toda situación que ocurre tiene un profundo propósito de amor.
En este punto ya tenemos claro la diferencia que existe entre las posturas dualistas y las no dualistas en las enseñanzas espirituales. Sin embargo, esto no deja muy claro la supuesta inexistencia del peligro ¿No es acaso cierto que la realidad nos está mostrando constantemente el peligro?
¿Qué es el peligro desde la dualidad?
Lo que denominan peligro desde las enseñanzas espirituales dualistas es en realidad lo que se conoce como experiencias difíciles de la vida. Éstas experiencias fueron diseñadas con el único propósito de darnos escenarios que nos permita evolucionar. Dios nos coloca situaciones difíciles porque la evolución sólo es posible en estos escenarios.
En otras palabras, el propósito de amor que se esconde detrás de toda experiencia difícil es que realicemos el aprendizaje de comprender que no hay peligro. Todo está dirigido por una inteligencia superior(conocida también como voluntad de Dios). En la medida que vamos entendiendo esto nos vamos liberando del miedo y del sufrimiento.
Desde las enseñanzas espirituales no dualistas la forma de conseguir una paz y una felicidad inquebrantable es aceptando que todo está dirigido por una inteligencia superior que actúa siempre desde la sabiduría. Nuestros miedos son producto del hecho que no contamos aún con sabiduría. Esa es la razón por la que le damos significados incorrectos a las experiencias que nos ofrece la vida.
Cuando miramos la vida desde el no saber (la ignorancia) comenzamos a darle significados erróneos a los hechos que nos presenta la realidad. Estos significados nos causan el miedo que nos lleva al sufrimiento.
Clara la teoría, pero sigo con dudas acera de qué es la dualidad y la no dualidad
Es posible que en este punto ya se tenga un poco más clara la teoría y se comprenda las diferencias, sin embargo, las dudas pueden estar asaltando nuestra mente. Con el objetivo de aclarar un poco más los conceptos, vamos a ejemplificar.
Enunciado del problema
Coloquemos una situación hipotética que causa sufrimiento y analicémosla desde la perspectiva dualista y la no dualista.
Enfoque dualista
Una madre sufre porque su hijo está llevando una vida que no le genera resultados satisfactorios. Estos resultados no satisfactorios afectan tanto la vida del hijo como los de la madre. Desde la visión dualista la madre cree que el hijo está haciendo cosas “malas”. Cree esto, porque desde la dualidad existe el bien y el mal.
La madre busca maneras de cambiar a su hijo para que este no continué haciendo cosas “malas”. Para ello, trata de imponerle su forma de ver la vida. Le define los conceptos de bueno y malo y trata de obligar al hijo a que se adapte a ellos.
Por otra parte el hijo desea experimentar para poder dar respuestas a muchas dudas que tiene. Sin embargo, la actitud de la madre comienza volverse hostil porque no le deja experimentar. La madre no quiere que el hijo experimente porque tiene miedo de las cosas malas que al hijo le puedan ocurrir. Trata de impedir que le ocurran cosas malas y lo hace con la mejor intención.
Todo esto causa sufrimiento al hijo y a la madre. Ambos sienten que tienen la razón. El hijo siente que tiene derecho a experimentar para buscar verdades. La madre siente que tiene derecho a coaccionarlo para encaminarlo a que sus acciones sean “buenas”.
Todo esto ocurre porque se cree en el bien y el mal ya que el enfoque que se le da es desde la dualidad.
Enfoque no dualista
Una madre ve que su hijo está generando en su vida resultados que no son satisfactorios. Sus hábitos y actitudes de vida lo están llevando a generar problemas en las relaciones, problemas en su economía y problemas en la salud.
Esta madre sabe que todo viene del amor. Comprende que su hijo tiene derecho a experimentar ya que si eso es posible es porque está dentro de la voluntad de Dios. Decide no interferir en sus experiencias y permite que su hijo aprenda en función a sus resultados.
De esta forma deja que su hijo tome decisiones y que asuma los resultados de sus decisiones. Sabe que asumir los resultados será lo que despierte en él su deseo de cambiar.
La madre no sufre porque comprende que lo que sucede es parte del proceso evolutivo de su hijo y comprende que los tiempos de Dios son perfectos. El hijo si sufre porque está viviendo experiencias no satisfactorias. En la medida que tenga que lidiar con esos resultados insatisfactorios buscará por sí mismo cambiar.
Cambiar lo llevará a corregir los errores que está cometiendo y que le están dañando las relaciones, la salud y la economía. En la medida que corrija los errores su vida comenzará a ser más satisfactoria.
Desde esta visión no dualista es posible librase del sufrimiento. En un principio, la madre, quién para efectos de la historia es la que cuenta con sabiduría, es la primera que se libra del sufrimiento. A largo plazo, el hijo, que está viviendo su proceso evolutivo también se liberará del sufrimiento cuando comience a corregir los errores.
Conclusión
La diferencia entre la dualidad y la no dualidad es que la dualidad cree en conceptos de bueno y malo. La no dualidad entiende que todo proviene de la misma fuente. Como la fuente es amor por ende todo es amor.
Si todo es amor entonces los sucesos de la vida no son buenos ni malos. Estos son perfectos, justos y necesarios para el único propósito de la vida: Aprender a amar.
Desde la dualidad es imposible dejar de sufrir y tener paz porque siempre tendremos miedo que algo externo y malo nos haga daño. Desde la no dualidad la felicidad y la paz son posibles porque confiamos que todos los sucesos fueron diseñados por una inteligencia superior. Esa confianza, producto de la comprensión adquirida en nuestras experiencias de vida, es lo que nos libera de toda angustia, todo miedo y todo sufrimiento.