Liberarse del sufrimiento

Independientemente de las metas que cualquier persona tenga a lo largo de su vida, todo gira en torno a una necesidad intrínseca al ser humano: Ser Feliz.

Siempre que hacemos algo es porque creemos que eso nos traerá felicidad. No importa si eso que hacemos está aceptado o no por la sociedad, el punto es que si lo hacemos es porque creemos que al hacerlo seremos más felices.

Incluso en esas situaciones donde una madre se sacrifica por su hijo, en realidad, lo hace porque no soportaría el sufrimiento que le causa ver que su hijo no sea feliz, es decir, lo hace finalmente buscando su felicidad propia. Siempre lo que hacemos es para mejorar nuestra vida evitando el sufriendo

Evitar el sufrimiento es lo mismo a decir ser feliz. La felicidad consiste en desarrollar la virtud interna de tener cero sufrimiento. La pregunta que aquí nos surge es ¿qué tengo que hacer para desarrollar esa virtud?

A lo largo de la vida nos hemos dado cuenta que las personas buscan esta respuesta en el mundo externo. Creemos que lo que nos causa el sufrimiento es debido a que las cosas no son como debería ser, o mejor dicho, no son como pensamos que deberían ser.

Esto nos lleva a luchar contra la realidad que nos rodea y a no aceptar la vida que tenemos. No aceptar la vida que tenemos nos causa sufrimiento. Es lógico pensar que el problema lo debemos resolver fuera de nosotros y por eso nos empeñamos en cambiar las circunstancias que rodean nuestra vida. Si el problema es mi pareja entonces quiero cambiarla, si el problema son mis vecinos entonces quiero cambiarlos, si el problema es el presidente entonces quiero cambiarlo.

El asunto es que cambiar algo del mundo externo en algunos casos es posible y en otros casos no. Si esto fuese un texto de positivismo extremo te diríamos que si te lo propones y trabajas con constancia vas a lograr cualquier cosa.

El asunto es que la disposición y constancia a realizar una actividad lo que permite es aumentar las posibilidades de éxito, sin embargo, no las asegura ya que existen una infinidad de factores externos que pudieran impedir que ocurran. Esto nos causa un problema que se convierte en un ciclo infinito, si lo logro seré feliz, pero si no lo logro sufriré.

Por otra parte las posibilidades de éxito aumenten sólo si lo que deseo cambiar es posible hacerlo dentro de una lógica razonable. Hay situaciones que no son cambiables y sin embargo existen personas que se empeñan en cambiarlas. Para comprender un poco mejor esto podemos pensar en varias situaciones que no son cambiables:

  • La muerte de una persona
  • Hacerle crecer un brazo a una persona que lo perdió
  • Detener el proceso de envejecimiento
  • Que una pareja de personas de color blanco tengo un hijo de color negro

En la lista anterior podemos visualizar rápidamente que lo propuesto ahí no es cambiable. La gran mayoría de las personas no intentarían conseguir un resultado diferente en las situaciones ahí expuestas, sin embargo ¿qué pasa si alguien cree que puede cambiar eso? ¿qué pasa si una personas no tiene la capacidad de comprender que eso no puede ser cambiado?

Si una persona insiste en cambiar algo que no es cambiable entraría en un estado de terquedad y por ende de sufrimiento. Esto nos lleva a verificar que el sufrimiento ocurre porque no somos capaces de aceptar una situación determinada. Lo que nos impide a aceptar la realidad tal y cómo es son los paradigmas que tenemos acerca de cómo la vida debería ser.

Si lo expuesto anteriormente es cierto, entonces el problema del sufrimiento no es algo que tenga que ver con lo externo, por el contrario, tiene que ver con nuestro mundo interno. Si en nuestro mundo interno lográramos cambiar las interpretaciones de la realidad que nos rodea, nuestro sufrimiento desaparecería.

Para el caso de la persona que no tiene brazos sería aceptar que sin ese recurso puede vivir y aportar mucho a la humanidad. Podría pensar que esa desventaja le da la oportunidad de generar habilidades y destrezas en otras partes de su cuerpo. Podría pensar que esa discapacidad le permitiría valorar las otras partes del cuerpo que tiene y disfrutarlas usándolas al máximo.

El asunto es que para hacer esto debe obligatoriamente conseguir un cambio de paradigma, donde la desventaja la convierta en ventaja. Si logra hacer esto la persona se verificará que las experiencias que la vida le proporciona no son buenas ni malas, simplemente son un oportunidad para realizar un cambio interno que le permita liberarse verdaderamente del sufrimiento.

La forma de dejar de sufrir es sólo resolviendo el problema mental que tenemos producto de nuestras creencias falsas que nos generan resultados insatisfactorios. El sufrimiento es causado por el juicio que hacemos de la vida. Todo juicio en si mismo ya esta basado en la falsedad porque este busca clasificar una circunstancia como buena o como mala.

Si la circunstancia es buena entonces somos felices, por el contrario si la circunstancia es mala seremos infelices. Vivir la vida dependiendo de las circunstancias externas no nos permite vivir en amor. Es importante recordar que los extremos de bueno o malo pertenecen a la dualidad y que el amor no es dual, el amor es neutro.

Ahora bien ¿cómo puedo resolver este problema? ¿qué debo hacer para dejar de sufrir?

Lo primero es comprender que la realidad externa no es cambiable. Si, como lo leíste, no es cambiable, sin embargo, lo que si podemos hacer es hacernos correspondientes con una realidad diferente.

Para entender esto es necesario ver el universo como una empresa que su misión es permitir el desarrollo de la conciencia en el hijo de Dios. Todo el universo está diseñado con el único propósito de permitir a los hijos de Dios evolucionar en su grado de conciencia.

En toda empresa existen funciones a realizar y personas idóneas para realizar dichas funciones. Dentro de una empresa está el presidente, los gerentes, los directores, los líderes de grupo, los empleados. Dentro del grupo de empleados hay diferentes clasificaciones según los estudios realizados. Existen los empleados profesionales, los técnicos y los obreros.

Cada función en sí es importante para el funcionamiento correcto de la empresa. Toda función es perfecta y necesaria. Cada persona dentro de la empresa es idónea para un cargo determinado. Todo persona puede optar a evolucionar dentro de la empresa, es decir, pasar de obrero a técnico o a profesional, etc.

En el universo pasa exactamente lo mismo. Existes cargos y cada hijo de Dios se hace correspondiente con uno de ellos. Los cargos del universo crean las funciones a realizar y cada uno de nosotros es colocado exactamente en la función que nos corresponde de acuerdo a nuestras capacidades. Esto el universo lo logra a través de la ley de correspondencia.

La ley de correspondencia es aquella que, según Gerardo Schmedling, crea un lugar para cada cosa y una cosa para cada lugar. Es decir, el universo crear el lugar para las cosas o personas que lo necesiten. Si no existen cosas o personas que necesiten un lugar entonces el universo eliminaría ese lugar.

Las cosas y las personas se hacen correspondiente con un lugar dependiendo de su grado de conciencia. El grado de conciencia determinará las experiencias que una persona debe vivir y los recursos que le serán asignados a través de las cosas que existan en ese lugar.

Esto significa que la realidad que nos rodea siempre estará presente mientras existan personas que la necesiten para sus procesos evolutivos. Cuando una persona ya no es correspondiente con una realidad, pero existen otras que continúan siendo correspondientes, entonces el universo mueve a esa persona del lugar pero el lugar sigue existiendo para aquellos que lo necesitan. Esta es la razón por la que la realidad no es cambiable por nosotros, es sólo cambiable por el universo a través de nosotros y cuando este lo considere oportuno.

En el mundo existen diversos escenarios y los podemos verificar en los diferentes países. Por ejemplo, existen países donde hay dictaduras que violan derechos humanos. Existen otros países donde hay guerras, hambre, pobreza. También hay países donde hay armonía, paz, excelente economía, situaciones de vida más placenteras.

Estos diferentes escenarios nos permiten verificar que existen lugares para cada cosa y que cada cosa está en su lugar. Si una persona con niveles de violencia alto tratase de irse a un país donde la violencia es casi nula, lo más seguro es que esta persona sería bloqueada por las leyes del universo ya que no le correspondería estar un sitio que es pacífico. La única forma de que esto ocurra es que haya una vacante donde necesitan un violento para que cumpla la cuota exacta requerida para dicho país.

Esto nos permite observar que en un país donde hay guerras, hambre, destrucción, inseguridad sería un país donde la mayoría de las funciones necesitarían personas con niveles de conciencia bajos. Por el contrario, en un país donde reina la paz, la armonía, las buenas relaciones y la buena economía la mayoría de funciones girarían en torno personas con grados de conciencia más alto.

Teniendo claro esto nos damos cuenta que no podemos cambiar la realidad porque sería querer eliminar una circunstancia, una cosa o un lugar que es necesario para el desenvolvimiento de los procesos pedagógicos del universo. Sin embargo, también podemos observar que lo que podemos hacer es ganarnos una correspondencia diferente y optar a cosas diferentes, experiencias diferentes con personas diferentes. Esto sólo es posible, para el caso del ejemplo de la personas violenta, si esta hiciese cambios internos que lo llevasen a abandonar la actitud de ser violento.

Salir del sufrimiento sólo es posible aceptando que estoy en el lugar correcto, viviendo las experiencias perfectas y necesarias que me dan la maravillosa oportunidad de verificar que lo que vivo es correspondiente con nuestro grado de comprensión o ignorancia que tenemos acumulada.

Desde este ángulo nuestra única labor consiste es trabajar en nuestro mundo interno, porque nada cambia si nosotros no cambiamos. Lograr cambios en nuestro mundo interno consiste en conseguir resultados satisfactorios en los tres indicadores de gestión del desarrollo de la conciencia que son: La felicidad, la paz y el servicio.

Si te interesa ampliar esta información ….